Viajes, imágenes, palabras...Diciembre 2006 |
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Diciembre 24, 2006Javier Martínez Pereira
Ayer hizo seis años que perdí a uno de mis mejores amigos. Javi murió en un absurdo accidente de tráfico a las tantas de la madrugada, volviendo de una de esas cenas de navidad que de alguna forma se han convertido en cita inexcusable al llegar estas fechas, con sus compañeros de trabajo de la Univ. Carlos III. Simplemente se quedó dormido al volante camino de su casa del Escorial. Una casa que acababa de construirse con sus propias manos y de la cuál se sentía muy orgulloso (era para estarlo). Intentando huir de los tópicos, diré que se trataba de una persona excepcional, de gran ternura y fino sentido del humor. Capaz de reirse de si mismo con más facilidad que de cualquier otra cosa. Una persona luchadora, con ciertas limitaciones físicas que nunca le impidieron lograr sus objetivos. Inteligente, trabajador, aventurero. Cuando se fue, trabajaba como técnico de laboratorio en la Univ. Carlos III, donde también cursaba estudios superiores (de alguna forma me convenció para apuntarme con él). A la vez, trabajaba como profesor asociado en la EUI de la Univ. Politécnica de Madrid. Y todo lo sobrellevaba como el que pasa ocioso gran parte del día, con tiempo siempre de sobra para dedicarte... Realmente, su recuerdo es una inspiración para mí, y muchas cosas, como por ejemplo sacar el valor necesario para meterme en el mundo del buceo, se las debo a él. Aún le recuerdo diciéndome para darme ánimos: si un tio como yo puede hacerlo, cualquiera puede.... En lo personal, Javi se convirtió en mi paño de lágrimas durante los momentos más duros de la enfermedad de mi madre. Quién me iba a decir que le perdería a él pocos meses antes que a ella. La foto que encabeza este post es de unos días antes del fatal accidente, probablemente de las últimas fotos que se hiciera. En esta cena, otra de esas cenas de navidad, tuve la suerte de sentarme a su lado (Javi es el de barba y gafas). Fue una gran noche y para siempre quedará su magnífica sonrisa acompañándome. Sus compañeros de la Carlos III tuvieron la acertada idea de dedicarle un pequeño rincón en los jardines del campus de Leganés, donde plantaron un ciprés, su arbol favorito, y colocaron una placa dedicada a su memoria a sus pies. Por circunstancias, voy poco por allí, pero siempre que lo hago, me acerco unos minutos a admirar lo bien que crece su árbol y tocar la placa que lo recuerda. Espero se mantengan allí muchos años.
Hasta siempre Javi. Si le conociste, y te apetece, puedes compartir cosas sobre Javi en los comentarios... al resto de sus amigos nos encantará. Diciembre 12, 2006Todo lo que empieza, acaba...
... y nuestra travesía de Atlántico llegó a su fin. Ya estamos de nuevo a este lado del charco. A excepción de una "tormentilla" en República Dominicana (curioso lugar para un temporal), el tiempo nos ha tratado bien y los días de navegación se nos pasaron rápido, muy rápido... con un regusto de pena por lo que se acaba. Sin duda, cruzar medio planeta a una velocidad de 30 km/h, se convierte en algo más que un viaje, en una merecida terapia de relax, disfrute y descanso... 100% recomendable para cualquiera, incluso con niños. No hace falta decir que Nerea casi ha disfrutado casi más que nosotros. Como ya dije hace tiempo, nos ha salido viajera... :) La verdadera travesía comenzó en Tenerife, donde aprovechamos para subir a la cumbre del Teide, una experiencia realmente inolvidable a pesar de la temperatura bajo cero que hacía arriba. Los últimos días de crucero, con paradas en varias islas del Caribe, sirvieron para devolvernos el ritmo perdido y realmente aprovecharmos el tiempo: Saint Marteen con su famosa playa Maho Beach, meca de los aficionados a los aviones, donde éstos aterrizan casi rozando a los bañistas, es lugar para las emociones fuertes. Las playas de la Isla Catalina en Rep. Dominicana son el lugar ideal para disfrutar de lo mejor del Caribe, sus aguas color turquesa. En Nassau, Bahamas, el buceo, los tiburones y las manta-rayas son las estrellas. Antes de regresar a casa, apuramos los últimos días de vacaciones del año visitando la península de Florida, centrándonos en el área de Miami Beach, con su fantástico distrito Art-Decó, y en las instalaciones del Kennedy Space Center de la NASA, en Cabo Cañaveral, todo un sueño hecho realidad. Solo faltó asistir al despegue del transbordador Discovery, una cita que perdimos por excasas horas. No se puede tener todo. En este viaje he tachado varios obejtivos de mi lista particular de cosas que hacer alguna vez en la vida: cruzar el Atlántico en barco, pasar un dia de "spotting" en Maho Beach, probar un acelerador-simulador de 4G de los que se usan en el entrenamiento los astronautas... Lo de asistir al lanzamiento de una nave en la NASA tendrá que esperar por el momento... :) En los próximos días irán apareciendo por aquí imágenes e historias de todos estos lugares, y quizás alguno más que me he dejado en el tintero... Ahora toca descompresión... y no hay mejor forma que recordando esa maravillosa estela que dejamos entre las olas del mar. |
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