Abril 11, 2006

Las chicas del IDF (Ejército Israelí)

IMG_4631.jpg

Jerusalem (Israel/Palestina), Octubre 2003
[Ampliar]

Una de las cosas que primero sorprenden al viajero al entrar a Israel o los Territorios Ocupados Palestinos es la edad de los soldados que custodian las fronteras. Aún más sorprende la preminencia de jóvenes mujeres en estos puestos.

Unos días en el país hacen que casi te acostumbres a su presencia en cada puesto de control (checkpoint), en cada entrada de acceso a lugares de interés, en cada esquina, cargadas con sus pesadas ametralladoras, con cara de pocos amigos, a pesar de no poder eliminar de sus rostros la expresión de su incipiente adolescencia.

Rachel Papo, una excelente fotógrafa judía afincada en New York, que durante su adolescencia también perteneció a las Fuerzas Armadas Israelís (IDF), algo obligatorio por espacio de dos años para todos los jovenes de aquel país, acaba de inaugurar una exposición llamada Serial No. 3817131, en la que reune una enorme colección de retratos de estas chicas, realizados al retornar años después a Israel, y que muestran una cara desconocida para el exterior del conflicto que aflije aquella zona, y que como siempre, se cobra como primeras victimas a los jovenes de ambas partes.

Sus increibles fotografías, me hacen reflexionar en los años robados a estos y estas jovenes, algunas de extraordinaria belleza, en condiciones de extrema dureza, haciéndolos pasar por una experiencia iniciática en el odio y la humillación que con casi toda probabilidad les acompañará por el resto de sus vidas.

Pero en cualquier caso, lo paradójico de estas imágenes, ya lo hizo en su momento, y aún ahora, me produce una extraña atracción.

Salvando las obvias distancias, sus fotografías me recordaron una que tomé en la zona de las mujeres del Muro de las Lamentaciones en Jerusalem (aquí también las mujeres rezan separadas de los hombres), en la que retraté el momento en que unas cuantas de estas jovenes soldados, en este caso sin las acostumbradas ametralladoras, caminaban hacia atrás, con objeto de no dar nunca la espalda al Muro (supongo que en signo de respeto) al terminar sus oraciones. En cualquier caso, no perderse las armas que llevan "camufladas" en la parte trasera del pantalón (mucho más visibles en la versión ampliada).

Escrito por David a las 10:10 AM en Fotografía , Viajes y Lugares .