Hace menos de 24 horas, el 14 de marzo de 2010, a eso de las 4:10 de la madrugada ha nacido Victor.

El lugar, el mismo donde nació Nerea: la Maternidad de O’Donell. Las circunstancias, bien distintas en esta ocasión.
Ha sido un parto tradicional. Doloroso y lento (hubo momentos en los que parecía que no iba a acabar nunca) pero con final feliz. Trás casi 20 horas de contracciones, Jaime y Almudena, el médico y la matrona que nos tocaron en suerte (y nunca mejor dicho), a base de fuertes empujones de Yolanda (qué bien empuja esta chica, repetían asombrados) lograron sacar al pequeño sin necesidad siquiera de episotomía (gracias, artistas). El niño está perfecto, la madre no se queda atrás, y si todo va bien, en un par de días, a casa…
Esta una foto muy, muy personal, del instante, verdaderamente abrumador, en que rompe a llorar en el momento cero de su vida. He tenido dudas si publicarla, pero realmente me gusta tanto como ha quedado y define tan bien la culminación del tremendo esfuerzo de madre e hijo, que no puedo resistirme a compartirla.

Al poco rato, y para ir rompiendo el hielo, el pequeño Victor y su orgulloso padre posaban ya mucho más relajados, aún en el paritorio:

El resto del día, a pesar del enorme cansancio de todos, ha estado lleno de encuentros, entre ellos el esperado de Nerea y Victor:

y bueno, parece que hay química (más les vale…)
Para acabar, y ya en el terrerno de los agradecimientos, además de la familia, que siempre ha estado ahí, brindando su apoyo, en este momento no puedo dejar de acordarme de unos buenos amigos que hemos tenido muy cerca en este embate: Jean Luc y Maika, que por esas carambolas que tiene la vida han pasado por el mismo trance, en el mismo lugar, con tan solo unas horas de diferencia (bienvenue Etienne !!!), que nos allanaron el camino, nos dieron los mejores ánimos y hasta nos alimentaron (literalmente) en nuestros momentos de mayor dificultad. Y qué decir de Iván y nuestra hada madrina personal: Ana. Sin vosotros, esto habría sido muy, muy dificil. Gracias de todo corazón.

Y como esto empieza a parecer un discurso de agradecimiento de los premios Goya, aprovecho para dejarlo aquí y cerrar el post con una frase que nos gusta mucho en esta familia: comienza el viaje !!! |