Roma es la útima parada de nuestro viaje por Italia.
A pesar de ser una ciudad apasionante, no pudimos evitar sentir una pequeña decepción al comprobar que casi todo el patrimonio del antiguo imperio romano se ha perdido o está en un estado lamentable de conservación. Al menos en comparación de otras ruinas romanas mucho más completas que hemos podido visitar en nuestros viajes (Baalbeck, Palmira y Jerash, en Líbano, Siria y Jordania, por ejemplo).
En cualquier caso, uno de los lugares más espectaculares que hemos pisado es este Panteón de Agripa, un antiguo templo circular dedicado a todos los dioses, y construido en el siglo I de nuestra era. Su imponente bóveda, toda una innovación en su tiempo, se mantiene en pie gracias a la abertura que dejaron en la parte superior de su cúpula y que permite un adecuado reparto de las cargas sobre todos sus muros.
Pero sin duda, si de ruinas del Imperio se trata, Roma muestra con orgullo su majestuoso Coliseo Romano, que además, y junto con el Panteón es el único monumento que goza de iluminación nocturna de toda Roma, algo un tanto extraño dado el carácter turísitico de la ciudad.
Y es así, con esta otra vista lateral del Coliseo Romano, como despedimos esta serie de instantaneas (a veces no tanto...) nocturnas de Italia.
Repetiremos la experiencia en próximos viajes... seguro... |