Viajes, imágenes, palabras...Un proyecto personal de David Guerrero |
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Marzo 11, 200611M: Dos años después, qué hemos aprendido?
Lamentablemente, múltiples obligaciones hacen que tenga el weblog un tanto olvidado, pero no quería dejar pasar esta fatal fecha que quedará en nuestras memorias por mucho tiempo. Aún recuerdo varias sensaciones de aquel día. La inquietante llamada de Yolanda, desde las inmediaciones de la Estación de Atocha, por donde transitaba en la fátidica hora de las explosiones, y como vió a la muchedumbre salir despavorida de los andenes, sin entender realmente lo que estaba ocurriendo. O cómo la llegada de noticias a lo largo de la mañana nos confirmaba las terribles cifras: casi 200 muertos más cientos y cientos de heridos. Pero como se suele decir, por mucho que se lean las cosas nunca se hace uno a la idea como cuando las ve. Y fue volviendo a casa, por la Carretera de Valencia, como todos los días, que vislumbré la Estación de Cercanias de Santa Eugenia. Con un tren en el andén, como muchos días. Pero aquel día, el tren no se movía. Y cuando mi vista lo recorrió fugazmente (iba al volante), no pude evitar quedarme aterrorizado al comprobar el tremendo espacio que había dejado la explosión en el techo de uno de los vagones. Me impactó comprobar como la deflagración había deformado lo que quedaba del convoy dejando la chatarra con la forma de una enorme bola, una bola que había sido de fuego pocas horas antes. Y así, con este fugaz vistazo, comprendí la dimensión de lo ocurrido en Santa Eugenia, un lugar como otro cualquiera, por el que paso todos los días desde hace años, y que en ese preciso momento quedó marcado para siempre con la huella del terror. Sesenta vecinos de Santa Eugenia murieron esa mañana devorados por aquella bomba del terror. Ese terror que hasta hace poco solo veiamos por televisión, y que ahora sabemos puede despertarnos cualquier día, en cualquier momento, en nuestro propio barrio, sin ningún aviso. El tren fue retirado del andén al día siguiente. Han pasado dos años y cada día, cuando paso por allí, yo aún lo vuelvo a ver. Más tarde vinieron las terribles imágenes de televisión, y la confirmación de que el infierno había abierto sus puertas en Madrid esa mañana. Parafraseando a Conrad: El horror... El horror.... El país vivió días convulsos. Las elecciones quedaron marcadas sin remedio por las imagenes de los días pasados. Manifestaciones y contramanifestaciones se sucedieron. Los políticos intentaron sacar partido de lo sucedido. La reacción de la ciudadanía, a golpe de "pasaló", marcó un antes y un después. Meses más tarde, la clase política de este país demostró su nivel al escenificar una pantomima de investigación parlamentaria, en la que afortunadamente, la conciencia de las victimas, del pueblo, fue resucitada gracias a un certero discurso de Pilar Manjón, que de nuevo convulsionó nuestras mentes, cuando parecía que solo la gresca entre políticos sería la única conclusión a la que llegaríamos. Los políticos (todos) deberían haber captado el mensaje, pocas veces las cosas se han dicho tan claras. Dos años después, en España, algunos aún intentan justificar actuaciones injustificables, inventan tramas, desacreditan actuaciones, acusan no se sabe muy bien de qué a no se sabe muy bien quién. Están creando, al fin y al cabo, un ambiente de crispación que nos hace recordar la peor época de nuestra historia reciente, y que a estas altura debería estar completamente superada. Son las dos Españas, que nunca han dejado de estar ahí. Parece que no sabemos vivir sin conflictos, y lo que es peor, cuando alguno de ellos comienza a extinguirse, siempre hay quién remueve los rescoldos con la esperanza de que se avive de nuevo. Es muy triste comprobar que para algunos, mantener vivo algún conflicto les resulte tan rentable. En el resto del planeta, pasa el tiempo y las cosas siguen igual. O peor. En Londres, tuvieron su propio 11M: el 7J. Las provocaciones se suceden, las amenazas se repiten. La guerra de Irak y el conflicto palestino, verdaderas causas de la actual confrontación de civilizaciones que vivimos, continúan su caida libre en el pozo sin fondo de los conflictos olvidados. Olvidamos sin remordimientos que en muchos de estos lugares casi todos los días son 11M. Es cuestión de tiempo que volvamos a ver más 11's malditos. No hemos aprendido nada. Escrito por David el Marzo 11, 2006 08:28 PM en Reflexiones . |
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