Octubre 26, 2005

Ya no quedan paraisos?

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Parece ser que no. Me estoy acostumbrando a contemplar los lugares que tenía mitificados (algunos conocidos y otros por descubrir) encabezando las noticias de la noche rodeadas de tragedia, miseria y desesperación.

A principio de este verano pasado, le toco a Sharm el-Sheikh, reducto para el buceo, la paz y el descanso: un par de coches bomba y las ilusiones de un país saltaron por los aires en un instante. No era la primera vez, y parece que el golpe ha sido definitivo. Sharm se quedará por una temporada con el estigma de destino peligroso. Se han perdido la mayoría de los empleos.

Hace unas pocas semanas, los terroristas suicidas golpearón el área turística de Bali. Tampoco era la primera vez. Tampoco las consecuencias han sido menores.

Pero no solo los humanos parecen empeñados en dejarnos sin paraisos en los que soñar. La Navidad de 2004 nos trajo como regalo (amargo regalo) la tragedia del tsunami. Todos aprendimos lo devastadora que puede ser una inocente ola. Todas las playas del sudeste asiático quedaron anegadas de barro y muerte. Parece que ultimamente recobran el pulso.

Un año antes, un devastador terremoto se llevó por delante la hermosa ciudadela de Bam en Irán, y de paso, la mayor parte de sus 80.000 habitantes perecieron. Los que sobrevivieron, dos años después aún lo hacen en tiendas de campaña.

Este año, la lotería de los terremotos ha dejado como agraciados a India y Pakistán, eternos enemigos, obligados por la naturaleza, en esta ocación, a colaborar para paliar una tragedia que se ha llevado por delante a mas de 50.000 personas (a lo mejor, ahora se plantean que la unión hace la fuerza y dejan de pelear absurdamente por las yermas montañas de Cachemira).

Acaba el año, y trás una durísima temporada de huracanes en la zona, la guinda de las tormentas, la tormenta perfecta, Wilma, ha dejado casi sin sentido a uno de mis paraisos personales: la costa de la península del Yucatán, en México. Hay tres lugares que cuando cruzan mi mente me hacen sentir feliz: Playa del Carmen, Cozumel y Tulum. Parece que solo éste último se ha salvado medianamente de la destrucción. Cosa de trayectorias.

En estos meses finales del año pensábamos escaparnos unos días a éste, nuestro paraiso cercano (por todo lo que nos une a él), o lejano (si miramos las 10 horas de vuelo). Ahora todo queda en suspense...

Escrito por David el Octubre 26, 2005 09:41 AM en Reflexiones , Viajes y Lugares .